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Aumenta tu felicidad en el trabajo

 
Sentirte bien en tu empleo es importante para tu bienestar, e ignorar sentimientos negativos puede provocar estrés, así que no te sientes a esperar a que éstos se esfumen. Si bien nuestros consejos no resolverán todos los problemas, esperamos poder arrojar un poco de luz sobre el por qué te puedes sentir desanimado en tu empleo, y te ofrecemos algunas sugerencias para que cambies un poco tu actitud.

Desarrollo profesional

 
¿Recibes capacitación y sientes que constantemente estás creciendo profesionalmente? ¿O llegaste a un punto donde sólo aprendiendo otro tipo de cosas puede hacerte avanzar en tu carrera? Identifica qué es exactamente lo que te desanima en el trabajo. Los problemas comunes incluyen: carga de trabajo demasiado pesada o demasiado ligera, conflictos con un colega o haber perdido un ascenso o un aumento de sueldo. Es importante identificar cuáles son tus frustraciones y qué las origina.
 
Si trabajas duro y tu desempeño es excelente, pero no te lo reconocen, o bien, te esfuerzas para lograr un ascenso que nunca llega, es posible que empieces a notar un declive en tu productividad. De igual manera, si trabajas para lograr objetivos inalcanzables, o bien, ni siquiera tienes objetivos establecidos, la motivación puede desaparecer. Sobreponerte a esto puede ser difícil, reconsiderar tu perspectiva es complicado, pero no subestimes los efectos del estrés.

Piensa positivamente

 
Si te concentras en los aspectos negativos, no te ayudas ni a ti mismo ni a tu equipo ni a tu empresa, y es importante que mantengas una actitud profesional. Si empiezas a sentirte molesto o alterado en tu trabajo, retírate de la situación cinco minutos: sal a caminar un poco para respirar aire fresco o ve a prepararte alguna bebida a la cocina. Puede parecerte difícil, pero intenta que los demás no se percaten de que estás alterado. Concéntrate en las cosas positivas: incluso si eso implica pensar en empezar a buscar un nuevo y mejor empleo.
 
Asimismo, expresa tus sentimientos con tus amigos o familiares; a veces es cuestión de desahogarse, pero no lo hagas con un colega. Las personas que te conocen bien te ayudarán a recobrar la seguridad en ti mismo y a concentrarte en los siguientes pasos, lo cual debe brindarte el estímulo que necesitas.

Habla con tu jefe

 
Puede darse el caso de que tu orgullo esté herido o que tu autoestima ande baja; muchas personas no se sienten cómodas tratando ese tema con su jefe directo. Parte del rol de un jefe es lidiar con situaciones como esta, por lo que te sugerimos que hables con el tuyo. Si él no ha notado que algo te tiene molesto, debes hacérselo saber; es posible que descubras que la situación se resolverá inmediatamente.
 
Haz una lista de los problemas que deseas tratar antes de acercarte a tu jefe, de este modo no te pondrás nervioso ni te alterarás sino que podrás expresar tus puntos de manera coherente.

¿Es momento de buscar otro empleo?

 
Quizá es momento de cambiar. Si has planteado inquietudes varias veces anteriormente, y no has obtenido una respuesta satisfactoria, lo más probable es que sacar el tema de nuevo produzca el mismo resultado. Puede ser que tu departamento sencillamente no esté en posibilidades de darte un ascenso, de aumentarte el sueldo, de cambiar tus responsabilidades o de contratar a alguien más para ayudarte...así que, si tu situación actual no te satisface, es momento para un cambio. En Michael Page hablamos diariamente con candidatos que no están satisfechos con su rol actual, así que evaluamos todas las posibilidades para encontrar el empleo ideal para ellos. Dale un vistazo a los cargos que tenemos disponibles actualmente y empieza a buscar un nuevo empleo hoy mismo.